Todo este dolor que sientes
y que han sentido
el tipo que te vende el periódico
y tus padres
y los padres de tus padres
y los que vivían antes donde vives tú ahora
y la enfermera que te puso las inyecciones
cuando enfermaste de niña
y el frutero que te vendía la manzana cada mañana
de camino al colegio
y el que en EGB no se atrevió a decirte que le gustabas
y el que te lo dijo en una notita de papel
y tú no le correspondiste porque era gordo o memo
o se rascaba todo el día las pelotas
y toda esa gente a la que han dado plantón
en el kilómetro 0.
Todo ese dolor que sienten
el vecino con el que siempre coincides en el ascensor
y la pescadera que destripa los peces que no hace tanto
se movían en aguas oceánicas
y el que vacía las papeleras de la puta calle
y el que intenta hacer poemas estilo
Gustavo Adolfo Bécquer
y el que pega los carteles de los conciertos de ese club
al que no piensas volver
y el que pega encima de esos carteles, otros carteles
y la vieja que rebusca de noche en los contenedores
con un perro al que llama Arturo
y el que te odia
y el que te quiere
y el que no sabe aún si te odia o si te quiere
y todos los que no tienen ni la más mínima idea
de tu existencia
Todo el dolor es el mismo dolor.
(Texto original publicado en febrero de 2013)